Capítulo 49 – Una larga charla.
Estábamos en su casa, al parecer su hermano y su madre ya no estaban allí, me obligó a subir y no me soltó de la mano hasta que hubimos llegado a su habitación.
- Quítate la ropa – me ordenó, mientras yo le miraba estupefacta, pues no esperaba que dijese algo como aquello – estás mojada – explicó, dejándome claro que no era por algo sexual, aunque en aquel momento, lo parecí