Caden observaba las calles, faltaba poco para llegar a casa de Angelina hasta que observó a Vanessa salir de un establecimiento y, más adelante, a Angelina.
—¡Detén el carruaje! —Le ordenó a Gilbert. Luego, en completo silencio, la observó mientras cruzaba la acera. Detalló su sonrisa, lo hermosa y esbelta que se veía. No pudo evitar sentir celos, incluso del aire que le acariciaba la piel y el cabello. Caden descendió del carruaje y caminó con rapidez para encontrarse con Angelina. Vanessa gir