El deseo intenso de desaparecer que experimentaba Míriam era muy profundo, su madre, al ver el rostro de su hija, no pudo evitar preocuparse, la examinó y notó que había adelgazado.
—Miriam, querida ¿Por qué tu esposo no ha venido contigo? Habíamos planeado una cena para ustedes —Míriam no contestó a su madre inmediatamente, estaba absorta, hundida en su mundo de dolor y decepción.
—¿Piensas que fue adecuado que me casara con Caden? —Preguntó de repente sin mirar a su madre, la mujer al ver có