Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo treinta
Ironías de la vida27 de abril de 2018
Toco la puerta antes de entrar.
— ¡Rina! —Matteo Varone me atiende demasiado entusiasta. El chico se encuentra a unos metros de Calla, pero ambos se ven agitados. Puedo ver a Calla enrojecer avergonzada, lo cual indica que les he interrumpido—. ¡Qué bueno verte! Llevas días sin subir a cenar. ¿Sucede algo?— He estado ocupada —algo no incierto del todo. Simplemente, no me siento con ánimos de ver a nadie y mi apetito






