Nos habíamos despedido, me sentía feliz porque había decidido darme una oportunidad con Kaleth. Por el momento tendríamos que ocultarlo por seguridad, lo importante era que ya había tomado una decisión y que esta vez no cambiaría ni por mi madre, ni por ninguna otra persona que se quisiera interponer.
Fui a la cama y me acosté mi madre se acostó a mi lado parecíamos dos enemigas, no podía entender por qué era así conmigo, pareciera que nunca me hubiese querido, parecía hija adoptada, desearía s