—Buenos días, señorita Mariam, le dije al señor Sandoval que la esperará en su oficina. —informo mi secretaria.
—Señorita Mariam. —¿puedo hacerle una observación? —preguntó Vanessa mi secretaria.
—Por supuesto, además de mi secretaria, eres una amiga Vanessa, dime qué es lo que necesitas decirme. —le dije.
—Debería entrar al baño, lleva la blusa al revés, su falta aún tiene la etiqueta de nueva. —¿Está todo bien Mariam? —me preguntó preocupada.
—¡¡Madre mía!! — exclamé llevando mis manos a la b