—¿Se te olvido que no suelo desayunar? —cuestiono acercándose —estaré bien si me das un par de besos y caricias. —¿Quiere venir a la ducha conmigo, señorita Mariam? —preguntó a la vez que me daba un beso en el cuello.
—Tú eres un chico sexualmente muy activo, no sé si con el paso del tiempo pueda seguir tu ritmo, y si, me gustaría ir contigo y tomar juntos una ducha, me besa el cuello mientras caminamos a la ducha y me dice que no es solo una ducha lo que quiere.
Tras haber tomado la ducha, sali