Nos habíamos quedado dormidos, después de hablar sobre lo que habían sido esos días, no queríamos discutir, y dejamos de lado las malas experiencias. —En la mañana me levanté lentamente, para no despertarlo, estaba haciendo el café, mire por la ventana, vi de nuevo las empresas de la familia de Kaleth, está vez no lo extrañaba, estaba en mi cama, me detuve a pensar en lo incómodo que había sido conocer a su madre, parece que no le agrade mucho, se notó en sus expresiones cuando Kaleth me llamo