—Iré a la cocina, ¿quieres que te traiga algo? —me preguntó dándome un beso.
—No, gracias por ser tan atento Kaleth, él se había ido a la cocina, continúe haciendo mi trabajo, debía enviar un correo y cuando abrí la bandeja de entrada, había un mensaje sin leer de una tal Ingrid.
Intenté abrir mi correo y por accidente se abrió el mensaje, lo estaba cerrado y regresé porque alcancé a leer la palabra “te extraño”. —él entró a la habitación y yo estaba celosa y molesta después de leer el correo,