74. ES REAL Y LO QUE HAY DESPUÉS DEL BESO
No creí que un beso pudiera hacerme sentir así. Ni siquiera sabía que algo así era posible.
Nuestros labios se separan, y aprovecho para recuperar el aliento mientras miro con inquietud hacia el pasillo por donde desapareció el señor Alan. Temo que él, o alguien más, pueda entrar y encontrarnos. Pero entonces me recuerdo a mí misma que esto es un sueño y que mis temores son absurdos, pero ¿y si no es un sueño? ¿Y si esto de verdad está pasando?
—Te garantizo que nadie va a venir aquí, nadie nos