72. MOSTRANDO QUIEN SOY
Llevo rato merodeando su casa. La medianoche se acerca y aún no estoy seguro de lo que voy a hacer. No puedo pedir consejo a nadie, mucho menos a don Noé; se escandalizaría con mis métodos. Pero me estoy quedando sin tiempo, y eso me obliga a tomar medidas desesperadas.
No la veo, pero sé que está despierta. Por un momento, considero transformarme frente a ella, pero eso implicaría que me viera desnudo. Si aún no se acostumbra a mis besos, mostrarle mi cuerpo sería un problema aún mayor.
Entonc