47. INICIA EL PLAN DE RAQUEL
Aunque el beta no está conforme, obedece las órdenes enviadas por nuestro alfa. Con una mirada repleta de resignación, recoge mis pertenencias y las entrega a don Noé antes de desaparecer en el interior de la casa de la manada.
—Por ahora, es asunto suyo —dice el beta, lanzando una última mirada a don Noé antes de cerrar la puerta tras de sí.
—Espero no arrepentirme de esto —murmura don Noé en cuanto quedamos solos—. Sube al coche; Hay muchas cosas que necesito explicarte.
La idea de entrar en