De una vez tiró de su pantalón y su bóxer juntos y los bajó hasta el suelo, mientras el cuerpo macizo de Elliot se tensaba y exhalaba un gruñido de sorpresa. Se puso de pie sin mirarlo y salió del baño contoneándose.
—Asumo que podrás secarte solo. Y si quieres no te molestes en vestirte de nuevo,