Era una palabra tan arcaica como seductora, así que Kali se puso de puntillas para besarlo, o de lo contrario se echaría a reír de la alegría.
—Cuéntame cómo será eso —pidió separándose un poco para mirarlo a los ojos.
—Te voy a llevar a muchas citas —declaró Elliot—. Te voy a m****r muchas flores