—¡Es una chismosa! ¡Además de loca!
—¡Y tú eres un inmaduro! —lo regañó Valeria—. ¿Qué es eso de pedirle que te ayude a bañarte? ¿Te crees que a la pobre chica le quedan algunas ganas de verte desnudo?
Elliot dio un respingo cuando escuchó aquello.
—A ver, a ver, a ver… ¿De qué estás hablando? —s