CAPÍTULO 71. Un último viaje juntos
—Vamos, remolona. Hora de levantarte —susurró Elliot en su oído antes de darle un beso en la mejilla.
—¡Un ratito más! ¿Porfis plis? —respondió ella con los ojos cerrados, haciendo un puchero y ocultando la cara contra su pecho.
—OK, pero solo cinco minutos —decidió Elliot.
Aquellos cinco minutos se alargaron por otra media hora, pero Elliot por fin logró sacarla de la cama. Ya Kali descansaba más de lo que trabajaba, y Elliot se había declarado en auto licencia por paternidad, así que pasab