CAPÍTULO 92. Un espíritu rebelde
Kali no pudo evitar hacer un puchero y sonreír de oreja a oreja mientras leía aquella tarjeta. Las flores eran preciosas, y aquella frase era toda una insinuación. En la parte trasera de la tarjeta había dibujado un pequeño corazón y repetido muchas veces la frase: «¿Quieres ser mi novia?».
Todavía faltaba una hora para que el día terminara, pero la curiosidad de Kali era mucha.
—¿Alguien trajo esto? —preguntó y la chica que había traído el obsequio asintió.
—Un chofer, dijo que la estaría e