Mundo ficciónIniciar sesión—¡Kali! —La voz de Valeria la sobresaltó y la muchacha dio un respingo, mientras salía de sus pensamientos—. Nena, ¿te sientes bien? Estás… ausente.
Kali pasó una mano sobre su frente y negó con muy poca convicción.
—No, Val… no es nada… No te preocupes —respondió.
—Si te soy honesta hay un millón de cosas que me preocupan ahora, y Elliot y t&uacut







