¿Qué habría pasado si no hubiera llegado a la final del campeonato estatal en la barra de equilibrio?
¿Y si esa noche hubiéramos pedido hamburguesas en lugar de pizza?
¿Y si, y si, y si…?
Dejé escapar un suspiro mientras lavaba la ensalada con la que la madre de William, Michelle, me había pedido que la ayudara a preparar, y miraba a través de la ventana de la cocina los pastos abrasados por el sol.
—Eso no suena a un buen suspiro —interrumpe Michelle mis pensamientos divagantes.
«Estoy bien.