Mundo ficciónIniciar sesiónCon los brazos cruzados contra la mesa de madera de la cocina de mamá, apoyo mi cabeza en ellos, sintiéndome derrotada.
—Nada, solo estoy cansada, mamá.—No está cansada; está enferma de amor—, responde Ella.
—Ja, tú eres el indicado para hablar—, murmuro.
—Bueeeeeno. —Me levanto perezosamente, haciendo rechinar las palmas de las manos contra la mesa—. Me encontré con Fraser en la playa el domingo. —Veo a Ella apretar la mandíbula—. Y por fin entendí por qué no has tenido novio desde Fraser. —Me quedo mirando—. Es él, ¿verdad? ¿No puedes olvidarte de Fraser? —pregunto.—¿Ella?—, pregunta mamá, confundida. —¿Sigues enamorada de Fraser después de todos estos años?—. A mamá le encanta







