La rutina hizo muy buenos amigos a un par de prometidos que vivían juntos, porque las cosas que comenzaron a pasar entre ellos eran bastante buenas: Emilia ya no estaba sola, y Alejandro tampoco.
Alejandro Darrell nunca pensó que la compañía de alguien le haría bien, porque incluso con Malena, a quien estaba seguro de que la amaba con todo su corazón, había pensado que sería difícil la convivencia, pero también creía que el amor y los beneficios que conseguirían al casarse les darían fuerza a am