—¿Está todo bien? Pude notar que tu tío no te agrada mucho, ¿tuvieron algún problema? — mientras se retiraba el vestido, ya en la habitación de la casa que compartía con Itzam.
Aunque su actitud se mostró serena y cálida, Milenka se dio cuenta de que después de su charla con Nerón, el semblante de Itzam, se volvió distante, como si algo en su mente ocupara toda su atención.
E incluso se mantuvo en silencio durante el trayecto de regreso a la villa; por instantes la miraba; pero la forma en que