— ¿Cuál de los dos prefieres? — Milen alzaba dos bolsas de pan para sándwich frente a Itzam. Tal y como se lo advirtió, si de verdad quería que ella se quedara junto a él, tendría que cumplir con ciertos requerimientos, cosas simples; pero qué ojos de Milen tenían mucha importancia dentro de la convivencia de una pareja.
Así que ahí estaba, el imponente y aterrador, Itzam Balcab, empujando un carrito de supermercados mientras hacían las compras.
— Los dos son iguales, toma el que sea — respondi