Capítulo 59. ¡Emma!
En Columbia
El Narrador:
Al llegar al aeródromo de la hacienda, Charlie bajó inmediatamente y ordenó al chófer le llevará primero a la mansión. Al preguntar por Emma, este le respondió que se encontraba en la piscina, bronceándose.
Una vez en la mansión, Charlie se bajó apresurado y corrió hacia la piscina, en donde pudo divisar, a lo lejos, a la diosa de sus sueños. Ella era su amor inalcanzable, la que hasta ahora ha amado. Emma, al sentirse observada, volteó hacia él.
—¡¡¡Charlie!!! —gritó e