Era pocas en las ocasiones en las que Jeremy Alarcón sentía culpa y esta era una de esas veces.
- No me sirve que digas amarme, que digas que en el futuro estaremos juntos, definitivamente no me sirve - Alma estaba llorando cada vez más fuerte, Jeremy había puesto en marcha el vehículo, las manos estaban fuertemente en el volante, Alma ya no dijo nada durante todo el trayecto, cuando llegaron a su Mansión cuando bajaron el hombre la abrazo con fuerza quería hacerle sentir que todo estaba bien,