Mundo ficciónIniciar sesiónDiego entró a su casa y se sentó en el sillón más cercano. Se mesó el cabello, mientras se rompía la cabeza buscando una manera de explicarle la situación a Grecia. Debía advertirle sobre Camila y, sobre todo, debía hablarle claro sobre lo sucedido con Silvia, quizás tenían que mudarse y sería a San Vicente, mientras el peligro pasara o quizás…
—¿A qué hora llegaste? &m







