Mundo ficciónIniciar sesiónDías después…
—No deberías estar aquí —susurró Silvia humedeciendo sus labios con la lengua.
—Es exactamente donde tengo que estar. Descansa el doctor pasará a revisar tu estado por la tarde, duerme y recupera tus fuerzas —pidió Diego besando la frente de la mujer.
—¿No tienes miedo de que ella se entere? —le preguntó antes de gemir por el dolor que atravesó su cuerpo.
—Grecia está en los Cascabeles y está segura allí. Ahora solo debes recuperarte







