Mundo de ficçãoIniciar sessãoGrecia observó la finca en la distancia, tenía que caminar hasta allí y luego… ¿Qué se suponía que le diría a Diego? Jamás había traído a nadie a Los Limonares y hoy no lo había dudado al pedirle aquel enorme favor.
—¿Grecia? —preguntó Guillermo al verla detenerse.
—Hay algo que debes saber antes de llegar a esa casa —susurró.
—Te escucharé, solo si tú estás preparada para decírmelo —dijo con suavidad, temía que lo que estaba por saber fuera demasiado para él.







