29. Cada vez más cerca
Amara abrió los ojos y todo lo que podía ver era oscuridad no sabía dónde estaba, el dolor en su pecho era insoportable, se incorporó, tratando de recuperar el aliento, las lágrimas rodaban por sus mejillas, tenía el rostro empapado con una mezcla de sudor y llanto, ella seguía llorando, en su mente se seguía repitiendo la voz de William, diciéndole a Yelena que la amaba, el ruido de una puerta abriéndose la hizo sobresaltar
-Princesa se encuentra bien? -Yilda preocupada ingreso a la habitación