— Tú eres mi amante — Recalca Maximus muy molesto, el océano en su mirada se volvía más peligrosa con cada segundo.
— ¡Sí! ¡La amante del Mafioso! ¡La Amante del CEO! ¿Otro calificativo que quieras darme, Maximus Albani? — Helen tampoco se quedaba callada.
— Cállate Helen ¿qué demonios quieres? ¿Quieres que aguante tu comportamiento de osito cariñoso? Por favor, no soy esa clase de persona ¿Quieres que conozca el amor? Aquello es una mierda, no he nacido para el amor o mejor aún ¿Quieres que lo