“Esto no puede ser posible” Expuso Maximus con el corazón latiendo desbocado. Era un día como cualquier otro, y, sin embargo, todo estaba a punto de cambiar, o quizás ya cambio, Maximus estaba recuperándose de la primera impresión “Necesito hablar contigo Helen Campbell”, dijo, su voz uno en un quebrado. Aquella súplica en su propia voz incluso a él le resultó extraña, inusual, incluso perturbadora, definitivamente necesitaba hablar con ella.
La noticia cayó sobre el hombre con la fuerza de un