C33-DEVORARLOS VIVOS.
C33-DEVORARLOS VIVOS.
Gideon avanzaba a toda velocidad, el viento le golpeaba el rostro, y sus patas se hundían en la tierra húmeda y blanda, dejando marcas profundas a su paso. No pensaba en el cansancio, no pensaba en nada más que en salvar a Melinda. Porque rescatarla no era solo un deber, era la única forma de borrar de los ojos de Elizabeth ese miedo que lo había atravesado como una daga.
No voy a dejar que sufra... no voy a permitirlo.
La imagen de su loba, con las manos temblando y la vo