C107- NUNCA MÁS ME PIDAS QUE ME VAYA.
C107- NUNCA MÁS ME PIDAS QUE ME VAYA.
La bestia dentro de ellos había tomado el control, borrando todo pensamiento humano y dejando solo un instinto puro y abrasador. La loba de Elizabeth surgió con una fuerza arrolladora, alzando el hocico en un gemido largo y gutural que era a la vez sumisión y victoria, ofreciendo su garganta a su macho. Y Gideon respondió con un rugido profundo y triunfal que vibró en el aire, sellando su conexión en un lenguaje ancestral.
Con un movimiento fluido, se llevó