C10-LAS ZORRAS NO SE CONVIERTEN EN LUNA.
C10-LAS ZORRAS NO SE CONVIERTEN EN LUNA.
Elizabeth bajó la cabeza, sintiendo cómo la vergüenza le quemaba las mejillas. No necesitó que nadie se lo confirmara. Lo supo en cuanto la vio: ella era la luna de Gideon. Por la manera en que la había mirado, la seguridad con la que caminaba, el tono venenoso de sus palabras…
Todo encajaba.
Narissa se acercó con pasos lentos y calculados, la miró de arriba a abajo, con desprecio tras una sonrisa educada, pero por dentro le hervía la sangre.
Elizabeth e