El Alfa pasó una de sus manos por el rostro de su luna, la había extrañado tanto los años que no la tuvo cerca, sin ella fue muriendo de a poco, su carácter se agrió mucho más de lo que era, sufrió lo indecible, no podía concebir que lo hubiese traicionado
Luciano Salvatore, había sido engañado, su luna nunca lo traicionó, su luna siempre lo amó, pero él creyó en las palabras y lo que le mostraron sus enemigos, eso le costó su felicidad, el no ver nacer a sus cachorros, no estuvo en el embaraz