Isabella, entró a la habitación principal del castillo, en ella Valentina, se encontraba en cama, había dado recién a luz, la cachorra tenía un mes de nacida, más el Alfa Lizandro, no la quería fuera de la cama hasta que el médico la diera de alta
— ¡Isabella, que sorpresa, mira nada más esa bella barriga! con que el Alfa Salvatore, te volvió a hacer un cachorro, ¿eh?
— Valentina, amiga, me da tanto gusto verte, déjame conocer a tu cachorrita! — Isabella, fue hasta el moisés, en dónde la lobe