Cruces de corazones. Capítulo 5. Una mala noticia.
Pasaron dos días desde el accidente de Santiago, y Dayana no lo había abandonado, no quería separarse de su lado porque se sentía culpable.
Cada día, entraba a la habitación del hospital con el corazón lleno de esperanza y miedo. Hablaba con suavidad, acariciaba su frente y tomaba su mano, esperando que de alguna manera pudiera sentir su presencia y saber que ella estaba allí.
Esa tarde, mientras Dayana se encontraba sentada junto a la cama de Santiago, su amiga Lucero entró en la habitación.