Capítulo 82. Entre citas y nuevos planes.
Aníbal se sintió incómodo viendo a Mauricio sostener a Alena de esa forma tan cercana e íntima. Un atisbo de celos empezó a emerger en él, apretó sus puños a cada lado de su cuerpo, si pudiera caminar se hubiera levantado y los habría separado con sus propias manos, estaba que demasiado molesto, aunque no quería admitirlo.
Observó cómo Alena se separaba de Mauricio y le daba un abrazo cálido, demostrando una cercanía entre ellos que le disgustaba.
—Alena no puede creer que seas tú, estás más he