Capítulo 64. Con uñas y dientes.
Aníbal se quedó en silencio, es que sentía que las palabras que pudiera pronunciar no tenían sentido, estaba derrotado, nada le estaba saliendo bien.
Se dio cuenta que haberse entregado había sido una gran estupidez, en el mismo momento cuando supo que su lucha no sería justa.
Se arrepintió una vez más de no haberle hecho caso a Julián y a Erika, porque a solo minutos de ser llevado hasta la estación policial, el oficial que lo detuvo y quien se había comportado con amabilidad, le notificaron