Mundo ficciónIniciar sesiónMARTÍN.
Una hora y quince minutos, llevo de pie frente a la ventana del café. Es un lugar sencillo, pero en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, Ana no se ha percatado de mi presencia, a pesar de que a los demás comensales se les empieza a volver incomoda mi presencia.
Mi paciencia estalla justo cuando veo que el tipo que est&aa







