Malek sintió que el aire se le escapaba de los pulmones al escuchar las palabras de Alice. El mundo a su alrededor se desvaneció por un momento, y todo lo que podía ver era la castaña, con los ojos llenos de lágrimas y el rostro pálido por la angustia.
—¿Embarazada? —repitió, con apenas un hilo de voz, lleno de incredulidad. —Pero… ¿Qué vas a hacer? ¿Y Dalton?
El nombre de su esposo resonó en la cabeza de Alice martillos demoliendo lo poco de su estabilidad emocional actual. Malek había estado