Alice se encontraba con Dalton en su estudio, esta yacía sentada en una de las sillas para invitados, mientras que su jefe estaba sentado en su enorme silla de piel, observándola con superioridad. Al principio ninguno se decía nada, solo miraban hacia cualquier punto opuesto de la habitación y cada tanto sus miradas se cruzaban, pero, aun así, ninguno tomaba la iniciativa de romper el silencio.
—¿Entonces…? ¿Estaremos así todo el día? —Inquirió Dalton hablando finalmente.
—No lo sé, si le soy h