Alice estaba en un torbellino de emociones, su corazón latía con fuerza mientras Damián se acercaba cada vez más. La habitación parecía desvanecerse a su alrededor, todo lo que podía escuchar era el eco de su propia respiración. Sus ojos se encontraron, y en ese instante, el mundo se detuvo. Damián, con su mirada intensa y una sonrisa que desarmaba, la hizo sentir como si estuviera flotando entre la confusión y el deseo.
Pero en lo más profundo de su ser, una alarma sonó con fuerza. Sabía que l