La caminata por el bosque era un calvario, tanto físico como emocional. Daniel avanzaba con Alice sobre su hombro, cada paso que daba era un desafío mientras el sudor perlaba su frente. El canto de los pájaros y el susurro del viento entre los árboles parecían una cruel contradicción al desesperante estado de Alice. Su respiración se había vuelto más pesada, y su piel lucía más pálida con cada minuto que pasaba.
—No... no lo lograré —Murmuró Alice con la voz apenas audible.
Daniel se detuvo de g