197: La voz
Gabriel, Lara y Tomás despertaron totalmente desorbitados, sin entender lo que había sucedido. Al mirar a su alrededor, descubrieron que los tres estaban en lo que parecía un cuarto de hospital, con un gran ventanal frente a ellos que estaba cubierto por un papel especial que lo hacía lucir como un espejo, pero claramente era para que no pudieran ver fuera de la habitación. Los tres estaban en camas de hospital, con batas médicas y vías intravenosas conectadas en sus brazos. Se miraron entre sí,