—Yo trabajo aquí— Respondió Alice con irreverencia.
—Veo que no has perdido el tiempo, ya andas intentando arrastrarte con otro hombre, admito que no tienes malos gustos— Dijo Mía mientras que escaneaba a Malek de pies a cabeza —Aunque te felicito, no tienes malos gustos, pero ya sabes lo que dicen… aunque la perra se vista de seda…
—¡Mira, bruja desgraciada…!
Alice de inmediato comenzó a defenderse satirizando a la rubia, pero fue interrumpida con la llegada de Dalton.
—¿Qué ocurre aquí? ¿Mía