Malek dejó escapar un suspiro, mirando a Mia con preocupación.
—Entonces debemos ser más cuidadosos. No podemos darle ninguna razón para sospechar. Debemos vigilar cada uno de sus movimientos y asegurarnos de que no intente investigar más sobre Dalton. Sabes lo persistente que puede ser. Digno hijo de su padre, sin duda… —Dijo Malek, cruzándose de brazos.
Mia asintió, aunque la preocupación no abandonaba su rostro.
—Sé que esto es difícil, pero lo estamos haciendo por su seguridad y la de Alice.