Mia frunció el ceño, claramente sorprendida por la pregunta.
—No, no tengo idea. Pero ahora que lo mencionas, es un poco extraño, ¿no? —Respondió, cruzándose de brazos. —¿Cómo pudo enterarse tan rápido?
Alice se quedó pensativa, recordando lo que había escuchado y visto en esta noche tan reveladora.
—Es como si estuviera al tanto de todo lo que sucede a su alrededor, como si tuviera algún tipo de conexión o información privilegiada. No quiero pensar mal de nadie, pero…
—Pero tienes tus razones