No negare que me sentía increíble, Isaac era todo un príncipe encantador, sostenía mi mano en cada momento, incluso sentados en la mesa.
La melodia de los músicos envolvió el lugar de alegría, todos estaban disfrutando de esa velada y definitivamente yo también.
—Quieres bailar? _el estira su brazo, pero me pongo tan nerviosa que solo miró todo alrededor.
—No estoy segura Isaac… _bajo mi mirada un poco tímida, así que él toma mi mano sin permiso y me hace levantar.
—Ven solo será una pie