La noche estaba por caer, no supe nada de nadie en todo el día… Me sumergí tanto en mi lamento que mis piernas no tenían las suficiente fuerzas para levantarse.
No podía parar de llorar con solo pensar en el daño que le hago a Isaac al estar cerca de él. ya mi estomago me gruñe, debo salir de esta habitación, pero me da tanta vergüenza encontrarme con él que dudo al abrir la puerta.
Pero el calambre en mi barriga me hace avanzar, bajo las inmensas escaleras para ir a la cocina, pero mis pies